Concienciación y formación
La mayoría de los ataques no entran por una máquina, entran por una persona: un correo bien hecho, un clic con prisa y ya están dentro. Los simulacros de phishing le dan la vuelta a eso. Enviamos a tu plantilla correos de phishing controlados, medimos quién pica y convertimos ese error, sin señalar a nadie, en el mejor entrenamiento posible. La idea no es pillar, es preparar: que cuando llegue el ataque de verdad, tu gente lo reconozca y lo reporte.
Concienciación para empresas, en toda España.
Por qué
Puedes tener las mejores defensas técnicas y aun así caer por un clic. El phishing es la ingeniería social más común, y la diferencia está en si tu gente sabe reconocerlo.
Casi todo empieza con un correo, no con un fallo técnico. Si la persona no pica, el ataque se queda fuera.
Medir quién pica no es señalar, es saber dónde reforzar. El dato sirve para formar, no para castigar.
Un clic en un simulacro enseña más que cualquier charla. El recuerdo del susto cambia el hábito.
NIS2, el ENS e ISO 27001 exigen concienciar a las personas y poder demostrar que se hace.
Cómo es
Campañas de phishing simulado creíbles, por todos los canales, con formación en el momento del error y un riesgo humano que se mide y baja.
Y el simulacro tampoco. Entrenamos en los canales por donde de verdad llega hoy el engaño, no solo en la bandeja de entrada.
Adaptados a tu sector y a cada perfil, una factura de un proveedor o un aviso de recursos humanos. Incluso clonamos un phishing real que hayáis recibido.
Quien pica recibe al instante una lección breve, cuando más se recuerda, no un curso de una hora semanas después.
No se señala a nadie y se refuerza el acierto. El dato se mira por equipos, para saber dónde reforzar, no a quién culpar.
Un clic para avisar de un correo sospechoso. Que reportar se vuelva un reflejo importa tanto como no picar.
Vemos cómo evolucionan el clic y el reporte, por persona y por equipo, y subimos el listón cuando toca.
El enfoque
Un simulacro de phishing no busca pillar a tu gente con la guardia baja para luego señalarla. Busca lo contrario: que el primer clic peligroso lo den en un entorno seguro, donde no pasa nada, y no en el ataque de verdad, donde lo pasa todo.
Por eso funciona como un ciclo. Llega el cebo, alguien pica, aprende en el momento qué falló y, a la siguiente, duda. Y de dudar a reportar hay un paso. Repetido en el tiempo, ese ciclo convierte una plantilla que hace clic en una que avisa.
La diferencia
Concienciar no es dar una charla y archivar un PDF. Es cambiar un hábito, y eso pide repetición.
Una sesión al año, un PDF y una firma. Cumple el expediente, pero se olvida en una semana y no cambia lo que tu gente hace ante un correo trampa.
Cebos reales, formación en el momento del fallo y mejora que se mide. No queda en saber qué es el phishing: cambia el reflejo cuando llega de verdad.
Cuándo
Tu gente nunca ha recibido formación para reconocer un correo trampa, y el riesgo lo corres tú.
Un fraude o un susto reciente, y quieres que no se vuelva a repetir por el mismo sitio.
Una norma como NIS2 o el ENS, o un cliente que exige que conciencíes a tu plantilla.
Medir el riesgo humano real antes de decidir en qué formación merece la pena invertir.
Método
Preparamos cebos creíbles, pensados para tu empresa y para los engaños que de verdad os llegan.
Enviamos la campaña de phishing controlada, sin avisar, para ver la reacción real y no la de un examen anunciado.
Quien pica recibe en el momento una explicación de qué debía haber visto. Ahí se aprende.
Vemos cómo evoluciona, reforzamos donde hace falta y subimos el listón en la siguiente.
Encaja con
El simulacro entrena a la persona; la seguridad del correo filtra lo que llega antes de la bandeja de entrada. Juntos cubren el correo por las dos caras, la técnica y la humana, que es por donde de verdad entra el phishing.
Y no va solo: es la entrada a un programa de concienciación más amplio, con formación para toda la plantilla. Además, deja evidencia directa de concienciación para NIS2 y el ENS.
Dudas
No se trata de pillar ni de humillar a nadie. Es un ensayo seguro: el clic en un simulacro no cuesta nada y enseña mucho. El dato se usa de forma agregada para mejorar la defensa del conjunto, no para señalar a personas.
No. El objetivo es entrenar, no buscar culpables. Quien pica recibe al momento una explicación de qué debería haber visto, y los resultados se miran en conjunto para saber dónde reforzar.
Es un programa continuo, no un examen único. Una sola campaña se olvida; lo que cambia el hábito es la repetición. La frecuencia se ajusta a tu empresa, sin saturar y sin avisar de cuándo llega la siguiente.
Sí. Esas normas exigen concienciar a las personas y poder demostrarlo. Los simulacros de phishing dejan justo esa evidencia: qué se hizo, a quién llegó y cómo evoluciona la respuesta. Lo conectamos con NIS2, el ENS y la ISO 27001.
Cebos realistas adaptados a tu sector y a cada perfil: suplantación de proveedores, mensajes de recursos humanos, avisos de paquetería o fraude al directivo. Y no solo por correo: también por SMS (smishing), con códigos QR (quishing) o imitando herramientas como Teams. Si quieres, clonamos un phishing real que hayáis recibido y lo convertimos en un simulacro seguro.
No, la complementa. El simulacro detecta dónde está el riesgo y entrena el reflejo; la formación explica el porqué. Funcionan mejor juntos, dentro de un mismo programa de concienciación.
¿Cuánta de tu gente picaría hoy?
No lo sabes hasta que lo pruebas. Lanzamos una primera campaña, te enseñamos dónde estás y montamos un programa para que ese número baje.
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